SABADELL, 5-SANS, 2 | El mundo deportivo (pàg. 4)

Data: 29/03/1926

Font: El mundo deportivo

Autor: M. Zaragoza

Text:
En la Creu Alta

SABADELL, 5-SANS, 2

Una estupenda actuación del once vencedor

Los que no presenciaron la estupenda actuación del Sabadell frente a la U. S. de Sans, encontrarán con seguridad extraordinaria la copiosa victoria obtenida ayer por las huestes del veterano Cabedo. Y sin embargo, bien pudo la ventaja de los sabadellenses verse aumentada con un par de tantos más, tal fué el estupendo juego realizado.
Y es que el equipo que sienta sus reales en el terreno de la Creu Alta, tuvo ayer una tarde difícilmente superable, de las que entran pocas en libra.
Desde que Mariné dió orden de iniciarse el juego, hasta que transcurridos los reglamentarios noventa minutos, terminó el encuentro, jugó el Sabadell el mejor partido de la temporada y uno de los mejores de su brillante historial. No hubo en el equipo una sola nota discordante, pues si culminaron - los aciertos en la linea de ataque la artífice verdadera de la brillante victoria - hay que confesar que el resto del equipo operó con extraordinaria eficacia a lo consecución del merecido triunfo.
Presentóse el adelante blanquiazul con una alineación que no es la acostumbrada y ello, y la ausencia de Montané, nos hizo temer por la suerte de los colores del Sabadell. Pero pronto se encargaron los que formaban el quinteto de ataque al marco de Pedret, de sacarnos de nuestro error.
Reintegrado Tena II al puesto de interior que con tanto éxito ocupó tiempo atrás, pudo volver Sanguesa al extremo - su verdadero sitio - y la linea adquirió tal consistencia, que de seguir actuando como ayer lo hicieron esos muchachos, no vacilamos en vaticinar al once de la vecina ciudad éxitos resonantes e inesperados, en su campo, y fuera de el.
Oportunidad; codicia; acierto; espíritu de equipo. Todo se juntó ayer para que el rendimiento del equipo fuese tal, que admirase a propios y extraños. Atacaban los blanquiazules y delanteros y medios parecían formar una sola linea; tanta era la perfección con que aunaban sus esfuerzos, a pesar de que el puesto eje lo ocupaba un muchacho que por primera vez jugaba en las filas del Sabadell. Castillo, procedente del equipo de la Joventut Republicana de Lleida, era el debutante. Jugó algo cohibido en los primeros momentos y aún nos atrevemos a decir que en todo el primer tiempo; pero fueron en progresión ascendente sus intervenciones felices; animole el público con muestras de simpatía y como que jugaba al lado de dos señores medios - Martí y Tena I - fué confiándose e hizo un magnifico segundo tiempo. No es con intenciones de desmerecer su labor, que ya dejamos dicho que nos satisfizo, pero si es de justicia hacer constar que la agradable impresión causada débase, tanto a las condiciones que en el se adivinan - entre las que sobresale una voluntad inagotable - como a la eficacísima ayuda de sus compañeros de linea que rivalizaron en aciertos con el quinteto atacante.
Dicho se está, por lo que antecede, que medios y delanteros del Sabadell, llevaron el peso del partido la mayor parte de éste y en lógica consecuencia la labor de zagueros y meta no fue muy árdua. Sin embargo, unos y otro tuvieron más de una ocasión de probar su valía y a fe que no las desperdiciaron realizando alguna jugada de verdadero mérito, en especial el guardameta en dos ocasiones del primer tiempo, como verá el curioso y amable lector que siga leyendo.
En estas condiciones el once propietario del terreno, no podía el Sans hacer gran cosa, máxime, cuando no estuvo su linea media a la altura a que acostumbra a colocarse. La rapidez que impusieron los de Sabadell, desconcertólos y anduvieron de cabeza buena parte del primer tiempo reaccionando tan solo al final, cuando ya el marcador acusaba un 4 a 0 adverso. Y era forzoso que ello ocurriese puesto que de lo contrario, lo que ahora es solo una derrota, sensible - eso, si - pero aceptable, hubiese adquirido caracteres de un palizón formidable.
Surgió, como decimos, la reacción; pero al propio tiempo, mostrose Casanovas el meta decidido y de vista que todos conocemos, y los esfuerzos de los blanquiverdes resultaron estériles llegándose al descanso sin que el fatídico cero hubiese desaparecido. Y en el segundo tiempo acentuóse el mejoramiento general de los sansenses que vieron premiados al fin sus deseos, al marcar su primer goal en magnífica jugada. Tal vez, de haber marcado entonces nuevamente, hubiese cambiado el aspecto del partido aun cuando sin invertirse los lugares de vencedores y vencidos; pero fué el Sabadell el que "mojó" de nuevo y ya desde entonces, solo un equipo dió muestras de potencia y sensación de peligro poniendo estrecho cerco al marco de Pedret que se vió y se deseó para lograr que su resistencia, no se viese forzada unas cuantas veces más y si bien es verdad que el meta sansense realizó jugadas magnificas, en honor a la verdad, es necesario señalar que en dos o tres ocasiones, de nada hubiesen valido sus esfuerzos de no verse apoyado por una no escasa dosis de suerte.
A última hora, unas manos del Sabadell en el área fatal, cuando ya el peligro no aparecía inminente, dieron ocasión a que el Sans mejorase con el segundo goal el resultado. Y aun cuando justo el castigo, la consecución de este tanto restó al "score" su 1 verdadera elocuencia ya que el 5 a 1 hubiese reflejado mejor la diferencia del juego realizado por vencedores y vencidos.
Hecho ya un somero estudio de lo que fué el partido y de la labor de conjunto de ambos onces permítasenos - antes de pasar a reseñar, aun cuando someramente, el encuentro - dar nuestra opinión sobre la labor individual
Bertran fué el héroe del encuentro y sin disputa el mejor de los jugadores. Jugó, como quiso y cuanto quiso confirmando la creencia de muchos de que el interior derecha del Sabadell, "es gente". Zamora, Sangüesa, Tena II y Doménech, brillaron todos a extraordinaria altura; la labor de cualquiera de ellos, aisladamente, fué magnífica y digna de las mayores alabanzas, pero ante lo realizado por Bertrán, quedan todos ellos colocados a un mismo nivel, pero en un plano algo inferior a aquél.
De los medios repetiremos lo que hemos dicho antes: que Castillo es un chico que en poco tiempo de actuar al lado de Martí y Tena, se hará un medio centro de cuerpo entero y que Marti y Tena hicieron un estupendo partido mejor este, en el primer tiempo y destacando aquél tras el descanso.
En los backs, del veterano Cabedo, habremos de decir lo ya tantas y tantas veces repetido, es decir, que sus enormes conocimientos suplen la falta de facultades y que, su labor es siempre práctica; su compañero Moreno, cumplió discretamente, aun cuando durante el ataque del Sans al iniciarse la segunda parte, se embarulló en algunos momentos.
Casanovas, que no podía evitar humanamente ni el cabezazo de Monleón, ni el penalty que ejecutó Gularons, salvó en cambio pelotas dificilísimas realizando dos o tres salidas oportunísimas de las que bastan para acreditar a un guardameta, confirmando el justo renombre que en pocos meses ha adquirido.
De los vencidos, Pedret fué sin duda el que más se distinguió, pese a los cinco tantos que le marcaron. Y decimos que a pesar de los cinco goals, por que amén fueron todos ellos logrados en chuts imparables, su actuación salvó a su equipo de un resultado catastrófico.
Bien los defensas en general, se embarullaron en alguna ocasión, siendo desbordados por la increíble rapidez que los de Sabadell imprimieron a su juego. Balasch, como era lógico esperarlo, estuvo en conjunto más acertado que el reservista Furest que reemplazó a Perelló.
En los medios hay que buscar la causa de la superioridad de los vencedores. Ni Gularons ni Calvet supieron adaptar su juego al que sus adversarios desarrollaban y desconcertados, iban de un lado a otro sin conseguir hacer eficaz su labor. Sólo Soligó se mostró el excelente jugador de costumbre.
La linea de ataque, en la que faltaba un elemento de tal valía como Martínez, - aparte de Feliu que no actúa seguidamente resintióse del escaso apoyo de los medios y del deficiente juego de unión realizado por Peidró, al que sobró impetuosidad y faltó en cambio técnica. Los interiores, forzados a contribuir a la defensa acudiendo en auxilio de los medios, poco pudieron hacer en el primer tiempo, estando más acertado Monleón que Tonijuan.
Los exteriores fueron, después de Pedret, lo mejor del equipo pues tanto Rini como Oliveras fueron los autores de las situaciones de peligro que ante el marco del Sabadell se prodjeron.

Empezaron atacando los propietarios del terreno y Pedret intervino en seguida salvando una situación en que el peligro era inminente. Pero poco duró la tranquilidad pues a los cinco minutos de juego, un precioso cambio de Doménech, es recogido por Sangüesa que centra sobre goal armándose un barullo que termina con un chut de Zamora que vale al Sa.........................................

obligado a conceder corner, sin consecuencias. Otra vez Zamora en posesión de la pelota, realiza magníficas jugadas que terminan con un matemático pase a Bertrán y éste empalma un formidable chut raso que rebotando en el poste opuesto al en que se encontraba Pedret, va a las mallas en menos tiempo del que hemos tardado en describir la jugada que vale al Sabadell su segundo goal.
Sigue dominando el Sabadell y continúa la encarnizada defensa de los blanquiverdes. Castillo pasa a Tena I y éste a su hermano que de un chut sesgado consigue el tercer tanto, seguido a poco del cuarto, que tiene también su origen en el debutante medio centro. Corta Castillo un intento de avance sansense y hace un cambio largo que recoge Bertrán sobre la misma linea de kick para mandar un centro impecable que Zamora remata a la red en forma incomprensible.
Este tanto origina protestas de los jugadores del Sans que aseguran que la pelota ha salido fuera de la línea, pero Mariné, concede el goal.
Se animan los sansenses y Oliveras escapa llegando cerca del goal, y de allí hace un pase flojo y preciso a los pies de Monleón y cuando éste se dispone a chutar, Casanovas, valentísimo, se lanza a sus pies, evitando el tanto y escuchando una ovación que se reproduce al realizar después otra oportuna salida. Y poco después, termina el primer tiempo.
Al reanudarse el juego, domina el Sans que acusa mejor conjunto que antes y Casanovas interviene una vez y con acierto. Pero no se aleja el peligro de sus dominios y un magnífico centro de Rini, es rematado por Monleón en un soberbio cabezazo que hace inútil la rápida estirada del meta sabadellense. Este tanto, ha tenido la virtud de obrar de reactivo entre los blanquiazules que se lanzan de nuevo al ataque por su ala derecha; el ataque se mantiene frente a los dominios de Pedret hasta que un pase de Bertrán lo recoge Tena II completamente desmarcado y de un chut al ángulo, y desde regular distancia, marca el quinto tanto, que ha sido el goal de la tarde confirmando aquel "no hay quinto malo".
La presión del Sabadell se acentúa y Pedret se multiplica realizando dos paradas, entre otras, de las de marca. Y el Sans en una escapada, llega hasta el marco de Casanovas llevando Peidró la pelota. El meta de Sabadell sale a su encuentro y desvía la pelota pero Tena I, rápidamente replegado, en un gesto instintivo le da al balón con la mano. El penalty con que se castiga la falta lo ejecuta Gularons mandando la pelota a la red pero antes del saque, al notar Mariné que el portero estaba adelantado, había anulado la jugada. Se repite el castigo y nuevamente traspasa la pelota el marco, valiendo al Sans su segundo goal.
Y con nuevos y persistentes ataques del Sabadell que no marca su par de goals más por milagro, termina el magnífico encuentro.

Arbitró Marine y fué su labor, si no perfecta, de lo más aproximado a la perfección. Con la energía demostrada desde el primer momento, consiguió que el match se desarrollara en un verdadero ambiente amistoso y sus aciertos fueron casi los mismos que sus intervenciones. Si hubiesen secundado su labor "liniers" colegiados, le censuraríamos no haberles consultado sobre si la pelota había salido por la linea de kick en la jugada que precedió al cuarto goal, que provocó las protestas del Sans.
Pero como que los jueces de línea eran uno de cada club, creyó sin duda innecesario consultarles, y concedió el tanto ya que él no podía pareciar si en efecto la pelota había traspasado la linea de goal.
Ese fué el único pero que oponer a su labor y lo repetimos, nos hacemos cargo de lo que le indujo a obrar como lo hizo.
A sus órdenes, se alinearon así los equipos:
"U. S. Sans": Pedret - Forest, Balasch - Soligó, Gularons, Calvet - Rini, Tonijuan, Peidró, Monleón y Oliveras.
"C. d'E. Sabadell": Casanovas - Cabedo, Moreno - Martí, Castillo, Tena I - Doménech, Bertrán, Zamora, Tena II y Sangüesa. - M. Zaragoza