U.S. de Sans, 2 - C.D. Español, 4 | El mundo deportivo (pàg. 3)

Data: 29/08/1932

Font: El mundo deportivo

Autor: Jose L. Lasplasas

Text:
EN SANS
U.S. de Sans, 2 - C.D. Español, 4

En un partido de poco juego pero disputado con mucho entusiasmo, los blanquiazules, ya en el primer tiempo, lograron desnivelar el marcador en favor suyo.


AUN NO ASAMOS

Fue la nota dominante en el terreno del Sans el nerviosismo. En el campo de juego y en las gradas y tribunas, muchos nervios, demasiados nervios, "La consecuencia de esto un partido de baja calidad y una serie de broncas que nada absolutamente nada de lo que sobre el incipiente césped sansense ocurrió basto a justificar. No empieza el campeonato de una manera demasiado agradable en el campo sansense. Por lo menos a nosotros, espectadores desinteresados de la contienda, no nos satisfizo en lo más mínimo el juego de los equipiers, ni conducta del público. Comprendemos el nerviosismo y aún, en más de una ocasión lo hemos, sino abonado, por lo menos excusado porque comprendemos que hay ocasiones en que las cosas se desarrollan en el campo de juego de una manera que traen aparejada la excitación del respetable, pero nunca podremos abonar al excusar el hecho de un pública que, porque si, pon ganas de meterse con los demás, o tan solo por un extravio la nobilísima ansia de ganar, se mete con todo y con todos, sin razón ninguna no ya, como hemos dicho antes, que lo abono, sino tan sólo que lo justifique.
El público sansense, embalado con la brillante campaña de su equipo en las competictones inferiores, acostumbrado a ganar, quiere seguir ganando pese a quien pesa y cueste lo que cueste, aún
que cueste la buena fama de un terreno y el buen nombre de unos colores. Comprendemos perfectamente que en ciertos momentos se olvido por un instante, lo que el deporte exige a sus aficionados, pero esto, que es incomprensible, repitámoslo, en muy contadas ocasiones, y nunca excusable, nada tiene que ver con la serie de broncas que en el terreno de los estrellados se registraron. Broncas completamente injustificadas y debidas más al nerviosismo ambiente que otra cosa. Si nos fuera dato hablar de los públicos como hablamos de los equipos, diríamos que el del Sans está sobreentrenado, que ha vista demasiado fútbol y sobre todo demasiado fútbol canicular. Sólo así podremos explicarnos que un partido que se llevó a gran tren, es cierto, pero que si de algo pecó fué de soso, diera lugar de la sobreexcitación y al nerviosismo que en el campo de la calle de Galileo reinaron ayer en amos y señores.
Si los jugadores necesitan de descanso, de un descanso que por ciertos y luego habremos de hablar de ello, no han gozado los sansonses también los espectadores necesitan ese paréntesis veraniego, ese ayuna de fútbol que a del Sans, ocupado en presenciar los partidos de promoción después de los del Campeonato de segunda preferente, no ha podido hacer. Nos tememos que eso sea un duro handicap para ellos en las contiendas particularmente duras que se avecinan.

EMPEZANDO

Pobre partido fue el de ayer. Llevado a un tren loco, agotador de principio a fin, pero tan escaso en buenas jugadas como huero de temple y de serenidad. En justicia, como antes hemos insinuado, hemos de decir que tampoco se distinguió el partido por su dureza, pesa a que fué jugado con todo el corazón necesario en algún momento con un poquito más del que lo era.
Fue un vulgarisimo partido de campeonato en el que concurrieron una suerte de circunstancias que no lo hicieron precisamente agradable de seguir y ver. La posición moral del Sans, que lo esperaba todo o por lo menos mucho de este encuentro con los blanquiazules, la campaña cargadísima que han llevado los jugadores estrellados, la falta de unidad que se dejó notar en las filas de los visitantes y el chubasco que cayó antes do comenzar el encuentro, chubasco que puso el terreno a dos dedos de ser prácticamente inadecuado para jugar al fútbol, fueron todas ellas circunstancias que se coaligaron para dar una pobre apariencia al encuentro que si se salvó de la vulgaridad y de la atonia fue debido al esfuerzo que los jugadores de uno y otro equipo hicieron para lograr el triunfo, esfuerzo en que hubo más voluntad, más entusiasmo y más corage que otra cosa.
Ni es lógico pedir a un equipo qui comienza el campeonato el pleno rendimiento de todas sus líneas, ni se puede en verdad, esperar demasiado de otro que, además de llevar una cargadisima temporada, ha disputado al final de la misma partidos francamente agotadores más por la tensión nerviosa a que lo mismos obligaban que por el mero es fuerzo físico que en ellos, a pesar d ser jugados en plena canicula, habia que hacer.
El Sans, que iba lanzado por el camino del triunfo y que, pese a las modificaciones que ha hecho en el conjunto, llevaba un once más entrenado que el de sus contrincantes hizo un primer tiempo sencillamente formidable empuje y de velocidad. Pese que en este primer tiempo fue cuando se decidio el encuentro por los blanquiazules, lo de la estrella hicieron en el un tal derroche de entusiasmos que en el segundo tiempo evidenciaron un cansancio cierto que les impidió, en los momento en que los del Español parecian inicia un descenso de juego, aprovecharse de él.
Fue un verdadero partido de comienzo de Campeonato jugado por dos equipos de características opuestas. En plan de acoplamiento uno de ellos, con el sobreentrenamiento el otro. Todavía unido el uno, un poco cansado el otro y ambos contando con elementos nuevos en sus filas, deseosos de imponerse rápidamente y decididos a lograrlo aún a costa de poner en la lucha más codicia que otra cosa. El verdadero encuentro de principio de campeonato. No demasiado bueno, ni demasiado malo. Veremos sin duda, otros muchos mejores, pero tampoco dudamos lo más mínimo de que habremos de reseñarlos qui serán peores.

IMPRESIONES DE JUEGO

Un debut a todo tren de los sansenses que terminó en un tanto todo bravura y decisión de Escolá I y pronto su acabó lo bueno debido a que el terreno se puso francamente en mal estado impidiendo ligar juego y aun hacer un pase medianamente acertado. Desde entonces se luchó con ganas, con mucha ganas, pero poco pudieron unos y otro más que correr por el terreno en persecución del cuero, chocando unas veces cayendo, otras y agotándose en un encuentro llevado a un tren realmente agotador y más en pleno agosto.
El Sans se distinguió siempre por su codicia, por su fe, por ese gana de triunfar que no le abandona ni aún cuando el partido estaba francamente perdido. Bien lanzados sus delanteros por Burguete, que fue uno de los sansenses que con mayor impetu empujaron durante todo el encuentro, se mostraron amenazadores en más de una ocasión pero no pudieron contrarrestare temple que algunos de los jugadores de Español pusieron en sus jugadas, no la diferencia de clase individual que les separa de los blanqutazules.
El Español, logró tres tantos: por obra de Garreta que, si otra cosa no, se mostro oportuno en el remate y terminó el primer tiempo sin que, para los que esperábamos el partido en plan integral espectadores, cupiera la sombra de un duda de que el Sans iba a perder un en cuentro que durante los primeros momentos pareció que podria ser ganado por ellos.
Nada digno de comentar ocurrió en el segundo tiempo ya que el once, visitante, marco antes de que pudieran haçerlo los blanqulverdes y entonces, con cuatro tantos en contra por uno a favor materialmente no cabía esperar del Sans lo que este hizo que fue mosttrarse francamente amenazador durante algunos minutos, pero el Español, aun cuando encajó un tanto, no perdió la serenidad y la cosa no pasó a mayores ni pasó más hasta que Castarlenas le dio gusto al pito por última vez.

LOS NUEVOS Y LOS VIEJOS

Tienen estos partidos de comienzo de temporada una significación y un interés realmente notables; en ellos se pone prueba el rendimiento de las adquisiciones que los clubs con ilusión han hecho y en ellos los viejos luchan para lograr de directivos y los socios la aprobación que les ha de valer el continuar en las filas de los titulares.
Ambos equipos presentaron ayer, en abundancia, valores nuevos; en ambos volvieron al palenque jugadores de luengo historial. Unos y otros trabajaron en grande para afirmar su posición y otros, que nos hacemos cargo de la importancia que para actuaciones futuras puede tener la crítica favorable o adversa hemos de confesar que renunciamos enjuiciar a unos y otros, por lo menos de un modo definitivo, después de un partido en el que tantos tan diversos factores - y muy pocos favorables por cierto hubieron de incluir.
En el Español - gran señor gran honor el equipo se mostró ducho sereno en conjunto. Como se temía, la defensa es la que parece flojear. Desde juego Arater es el culpable directo del primer goal. Florenza hizo un gran partido jugándose la cabeza cuando fue menester y salvando una serie de situaciones apuradas. Pérez no llegó a convencernos por esta vez.
Los medios -viejas los tres en el equipo lo cumplieron sin excederse, lo que hemos visto mucho mejor.
En la delantera Garretera tuvo un debut afortunado. Es el oportunismo en persona y de los que parece van a meter goals hasta con la nariz. Como conductor de linea una nulidad. Tiene mucho que aprender en este particular.
Los demás del ataque, ya conocidos tuvieron un desempeña dispar: Bosch fué desde luego el mejor. En muchacho está en gran forma y ayer hizo el ochenta por ciento del juego de la delantera. Prat muy bajo de forma. Edelmiro esforzándose en adaptarse al puesto de interior. Redó cumplió.
Por el Sans el meta estuvo más valiente que efectivo. Uno de los tantos, por lo menos fué culpa suya. La defensa regular, de los medios, Burguéte, que fue el mejor sansense sobre el césped, y en el ataque Escola I que había despertado gran espectación entre los que no le habían visto jugar, hizo un verdadero derroche de valientia y de empuje pero nos parecio poco sereno. Los demás acusando la tónica general del equipo en la que la codicia prima sobre el temple.

EQUIPOS, GOALS, ARBITRO Y PUBLICO

A pesar del chubasco, que cayó en e momento más oportuno para restar concurrencia al terreno, este presentaba un agradable aspecto cuando se alinearon los equipos en la siguiente forma:
Sans: Zarranz, De Mur, Torredeflot Soligó, Burguete, Bertolí, Gironés, Escolá II, Escolá I, Mota y Calsina.
Español: Florenza, Arater, Pérez, Trabal, Soler, Pausas, Prat, Edelmiro, Garreta, Rodó y Bosch.
Apenas dada la señal de empezar por Castarlenas, que fue el encargado do dirigir el partido, ya se jugo a gran tren y ya se vio que el partido podría pecar de malo pero que no pecaría ciertamente de soso. Los equipos tomaron alternativamente el mando de las operaciones y no habían transcurrido once minutos de juego cuando Calsina, bien servido por Escolá, escapa al marcaje de Trabal, se cuela, y lanza un buen centro cuyo despeje falla Arater encargándose Escolá I de rematar desde cerca a la red. Este tanto enardece de los sansenses que presionan durante unos instantes, pero el Español no tarda en reaccionar y a los 21 minutos Bosch dribla centra y el balón, recogido por Edelmiro, es cedido por éste a Garreta quien desde un metro, fusila el tanto de empate que es aplaudido.
Sigue la contienda reñida y a los 2 minutos un fout de Mota da ocasión a Trabal para tirar un golpe franco que es rematada por Redo despejando muy corto Zarranz y encargándose de nuevo Garreta de mandar el cuero a la red. También para esta tanto que marca la ventaja españolista hay aplausos. Ataca el Sans y Escola II da un pase mascado a Gironés saliendo Florenza noventa por hora y jugándose el pellejo en el quinto que es aplaudido.
Faltan cinco minutos para termina cuando en un avance del Español Prat hace un paso retrasado que es recogido por Garreta, quien, desde lejos, suelta un gran tiro que bate a Zarranz que en honor a la verdad hay que decir que estaba tapado y nada podia hacer.
Un gran tiro de Garreta es devuelto por el larguero y fine el primer tiempo.
El segundo no tiene historia. Desde luego se jugó a menor tren y cuando los 20 minutos un centro de Bosch provocó un lío, que fue finalmente resuelto por Redó colando el cuero en la red el partido estuvo prácticamente decidido y de nada sirvió, a los efectos d la puntuación, que a los cinco minuto Mota, recogiendo un aut, soltara un tiro grande que se colo por alto sin que Florenza pudiera hacer nada por él. Este tanto, como un ataque desesperado del Sans que siguió al mismo, no lograron hacer cambiar el resultado del encuentro
Ccuando Castarlenas termino si cometido y dió por terminado el match se obsequio con una música de viento nada agradable para él y nuestro juicio no justificada por cierto, ya que su arbitraje no fué un prodigio de acierto, tampoco fue merecedor de que el público se metiera con su labor. Que le vamos a hacer. Partido de campeonato al fin y al cabo - José L. Lasplasas.